/ ego tu sum, tu es ego: unanimi sumus /
Every phrase and every sentence is an end and a beginning.
Every poem an epitaph.
/ T.S.Eliot /
domingo, 29 de septiembre de 2013
- Julio Cortázar - Los Autonautas de la Cosmopista -
Lector, tal vez ya lo
sabes: Julio, el Lobo, termina y ordena solo este libro que fue vivido y
escrito por la Osita y por él como un pianista toca una sonata, las manos
unidas en una sola búsqueda de ritmo y melodía. Apenas terminada la expedición,
volvimos a nuestra vida militante y partimos una vez más a Nicaragua donde
había y hay tanto para hacer. Carol reanudó allí su trabajo de fotógrafa
mientras yo escribía artículos para mostrar en todos los horizontes posibles la
verdad y la grandeza de la lucha de ese pequeño pueblo que infatigablemente
continúa su viaje hacia la dignidad y la libertad. También allí encontramos
felicidad, ya no sólo en los paraderos del París-Marsella sino en el contacto
diario con mujeres, hombres y niños que miraban como nosotros hacia delante.
Allí la Osita empezó a declinar víctima de un mal que creíamos pasajero porque
en ella la voluntad de la vida era más fuerte que todos los pronósticos, y yo
compartía su coraje como siempre compartí su luz, su sonrisa, su enamorada vivencia
del sol, del mar y de la esperanza en un futuro más hermoso. Volvimos a París
llenos de planes: terminar el libro, dar sus derechos de autor al pueblo
nicaragüense, vivir, vivir todavía más intensamente. Siguieron dos meses que
nuestros amigos llenaron de cariño, dos meses en que rodeamos a la Osita de
ternura y en que ella nos dio cada día ese valor que nos iba abandonando. La vi
emprender su viaje solitario, donde yo no podía ya acompañarla, y el 2 de
noviembre se me fue de entre las manos como un hilito de agua, sin aceptar que
los demonios dijeran la última palabra, ella que tanto los había desafiado y
combatido en estas páginas. A ella le debo, como le debo lo mejor de mis
últimos años, terminar solo este relato. Bien sé, Osita, que habrías hecho lo
mismo si me hubiera tocado precederte en la partida, y que tu mano escribe,
junto con la mía, estas últimas palabras en las que el dolor no es, no será
nunca más fuerte que la vida que me enseñaste a vivir como acaso hemos llegado
a mostrarlo en esta aventura que toca aquí a su término pero que sigue, sigue
en nuestro dragón, sigue para siempre en nuestra autopista.
sábado, 21 de septiembre de 2013
miércoles, 18 de septiembre de 2013
- Think Different -
/Here’s to the crazy ones. The misfits. The rebels. The troublemakers. The round pegs in the square holes. The ones who see things differently. They’re not fond of rules. And they have no respect for the status quo. You can quote them, disagree with them, glorify or vilify them. About the only thing you can’t do is ignore them. Because they change things. They invent. They imagine. They heal. They explore. They create. They inspire. They push the human race forward. Maybe they have to be crazy. How else can you stare at an empty canvas and see a work of art? Or sit in silence and hear a song that’s never been written? Or gaze at a red planet and see a laboratory on wheels? We make tools for these kinds of people. While some see them as the crazy ones, we see genius. Because the people who are crazy enough to think they can change the world, are the ones who do./ #Apple1997
sábado, 14 de septiembre de 2013
- Fernando Pessoa -
Decían los argonautas que navegar es necesario, pero que vivir no lo es. Argonautas, nosotros, de la sensibilidad enfermiza, digamos que es necesario sentir, pero que vivir no lo es.
lunes, 19 de agosto de 2013
- Julio Cortázar - El Río -
Y sí, parece que es
así, que te has ido diciendo no sé qué cosa, que te ibas a tirar al Sena, algo
por el estilo, una de esas frases de plena noche, mezcladas de sábana y boca
pastosa, casi siempre en la oscuridad o con algo de mano o de pie rozando el cuerpo
del que apenas escucha, porque hace tanto que apenas te escucho cuando dices
cosas así, eso viene del otro lado de mis ojos cerrados, del sueño que otra vez
me tira hacia abajo. Entonces está bien, qué me importa si te has ido, si te
has ahogado o todavía andas por los muelles mirando el agua, y además no es
cierto porque estás aquí dormida y respirando entrecortadamente, pero entonces
no te has ido cuando te fuiste en algún momento de la noche antes de que yo me
perdiera en el sueño, porque te habías ido diciendo alguna cosa, que te ibas a
ahogar en el Sena, o sea que has tenido miedo, has renunciado y de golpe estás
ahí casi tocándome, y te mueves ondulando como si algo trabajara suavemente en
tu sueño, como si de verdad soñaras que has salido y que después de todo
llegaste a los muelles y te tiraste al agua. Así una vez más, para dormir
después con la cara empapada de un llanto estúpido, hasta las once de la
mañana, la hora en que traen el diario con las noticias de los que se han
ahogado de veras.
Me das risa, pobre.
Tus determinaciones trágicas, esa manera de andar golpeando las puertas como
una actriz de tournées de provincia, uno se pregunta si realmente crees en tus
amenazas, tus chantajes repugnantes, tus inagotables escenas patéticas untadas
de lágrimas y adjetivos y recuentos. Merecerías a alguien más dotado que yo
para que te diera la réplica, entonces se vería alzarse a la pareja perfecta,
con el hedor exquisito del hombre y la mujer que se destrozan mirándose en los
ojos para asegurarse el aplazamiento más precario, para sobrevivir todavía y
volver a empezar y perseguir inagotablemente su verdad de terreno baldío y
fondo de cacerola. Pero ya ves, escojo el silencio, enciendo un cigarrillo y te
escucho hablar, te escucho quejarte (con razón, pero qué puedo hacerle), o lo
que es todavía mejor me voy quedando dormido, arrullado casi por tus
imprecaciones previsibles, con los ojos entrecerrados mezclo todavía por un
rato las primeras ráfagas de los sueños con tus gestos de camisón ridículo bajo
la luz de la araña que nos regalaron cuando nos casamos, y creo que al final me
duermo y me llevo, te lo confieso casi con amor, la parte más aprovechable de
tus movimientos y tus denuncias, el sonido restallante que te deforma los
labios lívidos de cólera. Para enriquecer mis propios sueños donde jamás a
nadie se le ocurre ahogarse, puedes creerme.
Pero si es así me
pregunto qué estás haciendo en esta cama que habías decidido abandonar por la
otra más vasta y más huyente. Ahora resulta que duermes, que de cuando en
cuando mueves una pierna que va cambiando el dibujo de la sábana, pareces
enojada por alguna cosa, no demasiado enojada, es como un cansancio amargo, tus
labios esbozan una mueca de desprecio, dejan escapar el aire entrecortadamente,
lo recogen a bocanadas breves, y creo que si no estuviera tan exasperado por tus
falsas amenazas admitiría que eres otra vez hermosa, como si el sueño te
devolviera un poco de mi lado donde el deseo es posible y hasta reconciliación
o nuevo plazo, algo menos turbio que este amanecer donde empiezan a rodar los
primeros carros y los gallos abominablemente desnudan su horrenda servidumbre.
No sé, ya ni siquiera tiene sentido preguntar otra vez si en algún momento te
habías ido, si eras tú la que golpeó la puerta al salir en el instante mismo en
que yo resbalaba al olvido, y a lo mejor es por eso que prefiero tocarte, no
porque dude de que estés ahí, probablemente en ningún momento te fuiste del
cuarto, quizá un golpe de viento cerró la puerta, soñé que te habías ido
mientras tú, creyéndome despierto, me gritabas tu amenaza desde los pies de la
cama. No es por eso que te toco, en la penumbra verde del amanecer es casi
dulce pasar una mano por ese hombro que se estremece y me rechaza. La sábana te
cubre a medias, mis manos empiezan a bajar por el terso dibujo de tu garganta,
inclinándome respiro tu aliento que huele a noche y a jarabe, no sé cómo mis
brazos te han enlazado, oigo una queja mientras arqueas la cintura negándote,
pero los dos conocemos demasiado ese juego para creer en él, es preciso que me
abandones la boca que jadea palabras sueltas, de nada sirve que tu cuerpo
amodorrado y vencido luche por evadirse, somos a tal punto una misma cosa en
ese enredo de ovillo donde la lana blanca y la lana negra luchan como arañas en
un bocal. De la sábana que apenas te cubría alcanzo a entrever la ráfaga
instantánea que surca el aire para perderse en la sombra y ahora estamos
desnudos, el amanecer nos envuelve y reconcilia en una sola materia temblorosa,
pero te obstinas en luchar, encogiéndote, lanzando los brazos por sobre mi
cabeza, abriendo como en un relámpago los muslos para volver a cerrar sus
tenazas monstruosas que quisieran separarme de mí mismo. Tengo que dominarte
lentamente (y eso, lo sabes, lo he hecho siempre con una gracia ceremonial),
sin hacerte daño voy doblando los juncos de tus brazos, me ciño a tu placer de
manos crispadas, de ojos enormemente abiertos, ahora tu ritmo al fin se ahonda
en movimientos lentos de muaré, de profundas burbujas ascendiendo hasta mi
cara, vagamente acaricio tu pelo derramado en la almohada, en la penumbra verde
miro con sorpresa mi mano que chorrea, y antes de resbalar a tu lado sé que
acaban de sacarte del agua, demasiado tarde, naturalmente, y que yaces sobre
las piedras del muelle rodeada de zapatos y de voces, desnuda boca arriba con
tu pelo empapado y tus ojos abiertos.
viernes, 2 de agosto de 2013
- Alejandra Pizarnik - Diarios -
Si siento algo suavemente benigno cuando escribo estos
silencios o cuando surgen las imágenes de mis poemas no esel placer de crear
sino el asombro ante las palabras. Nada ni nadie, en mí, se atreve a moverse, a
girar, a rodar. Nunca se pone en marcha. Nunca abre la boca sino es para morder
en silencio. He sentido dolor y silencio. Sufro o estoyc allada. Estar bien es
ser al modo de una estatua. Sufrir es ver un color blanco corriendo hacia una
catarata ardiente. O como en una película muda el tigre devorando lentamente a
la muchacha. Mi asombro ante mis poemas es enorme. Como un niño que descubre
que tiene una colección de sellos postales que no reunió. Y si leo, si compro
libros y los devoro, no es por un placer intelectual --yo no tengo placeres,
sólo tengo hambre y sed-- ni por un deseo de conocimientos sino por una astucia
inconsciente que recién ahora descubro: coleccionar palabras, prenderlas en mí
como si ellas fueran harapos y yo unclavo, dejarlas en mi inconsciente, como
quien no quiere la cosa, y despertar, en la mañana espantosa, para encontrar a
mi lado un poema ya hecho. Ésta es mi proeza, éste es mi heroísmo. Cómo es
posible que el silencio fructifique de esta manera, como es posible que con mi
terquedad campesina lo labre tan bien y con buen éxito. No sólo doy imágenes
bellas sino reflexiones y hasta anuncio deseos difíciles de expresar: me quejo,
hablo, discuto, enciendo, purifico, corrompo, y todo ello con palabras que no
son mías, y ni siquiera tengo demasiadas faltas gramaticales; todo sucede como
si realmente fuera así, todo sucede como si yo pensara, como si yo sintiera,
como si yo viviera. Y no soy más que una silenciosa, una estatua
corazón-mente-enferma, una huérfana sordomuda, hija de algo que se arrodilla y
de alguien que cae. Sólo soy algo que está, algo que no espero que está.
domingo, 28 de julio de 2013
- Fernando Pessoa -
Empiezo a conocerme.
No existo.
Soy el intervalo entre
lo que deseo ser
y lo que los otros me
han hecho,
o la mitad de este
intervalo,
porque también hay vida.
- Marguerite Duras - El Amante -
martes, 16 de julio de 2013
- John Keats - Endymion -
Una cosa bella es una alegría para siempre: su hermosura va creciendo; y jamás caerá en la nada; antes conservará para nosotros un plácido retiro, y un sueño lleno de dulces sueños, y salud, y calmo respirar.
A thing of beauty is a joy for ever: its lovliness increases; it will never pass into nothingness; but still will keep a bower quiet for us, and a sleep full of sweet dreams, and health, and quiet breathing.
lunes, 8 de julio de 2013
- Julio Cortázar - Rayuela -
No podré
renunciar jamás al sentimiento de que ahí, pegado a mi cara, entrelazado en mis
dedos, hay como una deslumbrante explosión hacia la luz, irrupción de mí hacia
lo otro o de lo otro en mí, algo infinitamente cristalino que podría cuajar y
resolverse en luz total sin tiempo ni espacio. Como una puerta de ópalo y diamante
desde la cual se empieza a ser eso que verdaderamente se es y que no se quiere
y no se sabe y no se puede ser.
domingo, 7 de julio de 2013
- Alejandra Pizarnik -
Cambio
de color de papel, de color de tinta. Escribo llorando. Escribo riendo. Escribo
contra el frío y el miedo. En vano escribo. El silencio me ha corroído: quedan
algunos poemas como huesos de muerto que cincelo en mis noches miedosas. Se ha
perdido el significado de la palabra más obvia. Y aún escribo, aún me precipito
con urgencia a narrar estados de asombro y de ira. Una levísima presión, un
nuevo reconocimiento de lo que te acecha y ya no escribirás. Estamos a pocos
pasos de una eternidad de silencio.
viernes, 5 de julio de 2013
- Henri Michaux - Mis Estatuas -
Tengo
mis estatuas. Los siglos me las legaron: los siglos de mi expectativa, los
siglos de mis desalientos, los siglos de mi indefinida, de mi inextinguible
esperanza las hicieron. Y ahora están allí. Como
antiguos vestigios, apenas si alguna vez comprendo el sentido de lo que
representan. Su
origen me es desconocido y se pierde en la noche de mi vida, donde sólo sus
formas han sido preservadas del inexorable barrido. Pero
están allí, y cada año su mármol se endurece más, blanco contra el fondo oscuro
de las masas olvidadas.
domingo, 23 de junio de 2013
- Maya Angelou - Presunción -
Dame tu mano.
Hazme lugar
para guiarte y seguirte
más allá de este furor de la poesía.
Deja para los otros
la intimidad
de tocar las palabras
y el amor por la pérdida
del amor.
A mí
dame tu mano.
Give me your hand.
Make room for me
to lead and follow
you
beyond this rage of poetry.
Let others have
the privacy of
touching words
and love of loss
of love.
For me
give me your hand.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



















