Every phrase and every sentence is an end and a beginning.

Every poem an epitaph.

/ T.S.Eliot /


viernes, 15 de abril de 2011

- Anaïs Nin - Les Chambres du Cœur -


Siempre nace algo del hombre y la mujer que yacen juntos e intercambian las esencias de sus vidas. Siempre es arrastrada algu­na semilla que se abre en el suelo de la pasión. Los vapores del deseo son la matriz del nacimiento del hombre, y a menudo en la embriaguez de las cari­cias se forja la historia, y la ciencia, y la filosofía. Una mujer, mientras cose, cocina, abraza, cubre, ca­lienta, también sueña que el hombre que la posea será más que un hombre, será la figura mitológica de sus sueños, el héroe, el descubridor, el construc­tor. Porque allí donde se mezcla la semilla de hombre y mujer, dentro de las gotas de sangre que se entremezclan, los cambios que ocurren son los mismos que los de los grandes y caudalosos ríos de la herencia, que, además de transmitir los rasgos físicos, transmiten los rasgos del carácter de padre a hijo y a nieto. Recuerdos de experiencias son transmitidos por las mis­mas células que repitieron la forma de una nariz, una mano, el tono de una voz, el color de un ojo. Esos grandes y caudalosos ríos de la herencia trans­mitieron rasgos y llevaron sueños de un puerto a otro hasta su realización, y dieron a luz a persona­lidades nunca nacidas antes. No hay hombre ni mujer que sepa lo que nacerá en la oscuridad de su entreveramiento; tantas cosas además de niños, tantos partos invisibles, tantos intercambios de alma y carácter, tantos florecimientos de personalidades desconocidas, tantas liberaciones de tesoros ocultos, de fantasías soterradas.

2 comentarios:

Florence M.F dijo...

Te vi por mi espacio hace tiempo. Te diré que el tuyo ha florecido como una rosa salvaje y fragante.
Un saludo.

V. dijo...

Siempre visito tu espacio con mucho placer. Me hace muy feliz que visites mi pequeño refugio y me escribas tan hermosas palabras.
Cariños. V.